Que persona que hay realmente detrás de este proyecto y en que te voy a poder ayudar con mis clases.
Pasé muchos años compartiendo mi vida con los caballos, llegue a ser jinete profesional y a competir junto a ellos. Siempre trabajé con mucho amor hacia cada caballo que monté pero fui poco a poco advirtiendo que incluso aun tratándoles muy bien esa vida era completamente ajena a su naturaleza y por tanto dañina así que decidí después de trabajar durante algunos años más con caballos maltratados que lo mejor que podía hacer era no participar de ese sistema.
Después me marché a vivir una vida Hippie en Conil de la frontera para encontrarme y decidir que iba a hacer con mi vida.
Allí disfruté del mar, de la comunidad solidaria que me acogió, bailé mucho, dormí poco, aprendí artesanía, conocí humanos maravillosos en cada atardecer pero entonces tuve un accidente de tráfico terrible que lo cambió todo.
Después aquel accidente de tráfico no conseguía recuperarme, ni física ni psicológicamente y decidí probar el Yoga.
Alivió considerablemente el dolor físico que padecía y en el camino me ayudo a descubrir mi propia esfera psico emocional, ayudándome a solucionar muchos de mis conflictos internos, encontrando con ello una nueva forma de vida y
¡¡Siendo más YO que NUNCA!!
Para aliviar los problemas y consecuencias de aquel accidente decidí convertir mi práctica de Yoga en mi profesión para poder cuidarme a mí y cuidar a todos los que lo necesiten porque así como los caballos que vivían en una situación poco natural enfermaban ya fuera física o psicológicamente ó ambas me di cuenta de que a nosotros los humanos nos estaba sucediendo lo mismo
La vida dio muchas vueltas y no te diré que ha sido un camino de rosas.
Eso mismo me hizo levantarme bien fuerte y decidí que mi misión era acompañar a personas que necesitaran apoyo para encontrar esa paz entre el mundo y ellas mismas.
Y volví a Burgos !!!
Mientras aprendía y me formaba me fui dando cuenta de que quería más, mucho más, hace ya 20 años cuando yo empezaba en España casi todo el panorama yoguico se basaba en la práctica del Hatha Yoga (el yoga clásico) en el cual me formé pero yo quería algo más desafiante y decidí formarme con profesoras y profesores de renombre en EE.UU de Vinyasa Yoga y en ese recorrido conocí una disciplina que amo y que me encanta enseñar.
La práctica aquí era tan seria, tan espiritual apenas había mujeres profesoras, todo el mundo vestía de blanco y de golpe descubrí el sudor en la clase, la risa, la música, la mezcla de culturas, las mallas de colores y si, las bases y los fundamentos del Yoga tradicional seguian allí pero también había diversión, errores, humanidad, todo era mucho más abierto y flexible, no sentías que todo el tiempo fueras pisando cascaras de huevo podías ser tu, tal cual, ser actual, vivir la vida, romper las reglas.
También acudí a muchos whorkshops de otras disciplinas como Asthanga, Iyengar, Yoga restaurativo , Yoga Nidra que si bien complementaron mi formación no me llenaban tanto como el Vinyasa Yoga.
Así que poco a poco pude ir volcando todo mi expertise con los caballos, anatomía, psicología, propiocepción, concentración en mi nuevo trabajo y me especialicé en lo que mejor se me daba antes pero versión humanos » la biomecanica del movimiento aplicada «
La vena emprendedora me viene de familia y en 2012 me lancé en la apertura de mi primer proyecto a medias con un gran amigo y profesor de Yoga y nos fue tan bien que en 2020 abrí otro lugar » el templo» para poder ampliar el espacio y dar cabida a más alumnas, pero todo aquello tuvo que cerrar tras la pandemia y trabaje exclusivamente online durante 3 años
Aquello paso y volvimos a desvirtualizarnos ahora en otro lugar pero con la misma alma comparto de nuevo espacio con Enrique socio, amigo y gran profesor de Hatha Yoga en una sala preciosa
Reserva tu plaza en las clases presenciales de Vinyasa Yoga con Estela en Burgos y tonifica tu cuerpo, reduce tu estrés y ansiedad para sentirte mejor
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